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Diez años haría tal vez que las solteronas no veían de cerca un semblante juvenil.El sino del hombre!Una carcajada sardónica dilató sus labios, mientras en su garganta creía sentir un nudo corredizo que se apretaba poco a poco y la estrangulaba.El día en que se le frustraba una cita o se le malograba furtivo coloquio en la reja que abría sobre una callejuela oscura y solitaria, estaba el pobre muchacho como demente; ni contestaba si le hablábamos.Pero le oirían; juntar y lanzar un ramillete de acianos, margaritas y amapolas.Al otro día, que era domingo, almorzó en casa Gonzaga, y estuvimos todos bulliciosos y decidores.Ese niño es el que está retratado al lado de su esposa de usted, dentro de los marcos gemelos?Y vi, a la luz de los brilladores astros, que se deslizaba de las pupilas oscuras una lágrima lenta Al separarme de Leonor, llevaba formado propósito de ver al marqués de Cazalla al día siguiente.



He oído susurrar no sé qué de la mujer del capataz; pero si se creyese cuanto se oye!
No lo crea usted -respondía el Don Juan sin alterarse en lo más mínimo.

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